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El derecho al olvido tras el Brexit

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, el conocido Brexit, traerá cambios en la legislación de ese país. Ya no se regirá por las políticas de protección de datos de Bruselas. Londres trabaja ya en una nueva legislación que entre otros aspectos afecta al derecho al olvido.

Esta nueva legislación sobre protección de datos se presentará ante el Parlamento inglés pasadas las vacaciones, pero algunos de sus puntos clave ya han sido revelados por su ministro de Asuntos Digitales, Matt Hancock. Entre ellos el referente al derecho al olvido.

Cuando se haga efectivo el Brexit en 2019, Reino Unido contará con su propia legislación, en ella se pretende que los ciudadanos de este país tengan lo que ha sido bautizado como el derecho a ser olvidados. Este derecho reconoce a las personas la posibilidad de pedir a las empresas de medios sociales que eliminen publicaciones y datos del pasado tanto de niños como de adultos, que publicaron cuando eran menores de 18 años. De esta forma esta información desaparecerá por completo de la red. Siendo así este derecho a ser olvidados más amplio que el derecho al olvido que se aplica actualmente en la Unión Europea que marca unas directrices más estrictas sobre antigüedad de las publicaciones, interés público de éstas y relevancia.

Además la nueva norma británica dotará a los ciudadanos de un mayor control sobre sus datos personales, ya que se establece la obligatoriedad de que los ciudadanos den su consentimiento explícito para que sus datos sean extraídos de Internet. De este modo las empresas deberán pedir permiso de forma explícita y no con las actuales herramientas que no requieren de una acción directa para este tipo de consentimiento. También deben facilitarse los mecanismos para eliminar este consentimiento. Para los menores de edad, sus padres y tutores serán los encargados de dar o quitar este permiso.

En caso de que las empresas no cumplan con sus obligaciones en materia de protección de datos y con el derecho a ser olvidados, pueden enfrentarse a cuantiosas multas que pueden llegar hasta el 4% de su facturación o a cerca de 20 millones de libras.

La nueva legislación además busca añadir a la definición de datos personales otros parámetros como la dirección IP, cookies y ADN de las personas.

De esta forma Reino Unido se asegura cumplir con las exigencias que establece el nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos que entrará en vigor en mayo de 2018. Al cumplir sus estándares, Reino Unido no tendrá problemas para poder realizar transferencias de datos con los miembros de la Unión.

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